top of page
Alejandra Segura pronuncia un discurso en la Università Antonianum

Mensaje de Alejandra Segura
4 de septiembre de 2025
Mensaje de Alejandra Segura
Como presidenta de la Red Internacional de Mujeres Líderes Católicas, estoy profundamente agradecida a la Pontificia Academia Mariana y al Padre Stefano Cecchi por este espacio, y a la familia Palomo por su generoso apoyo.
Nuestra reflexión comienza con la Virgen María, modelo espiritual de liderazgo y sinodalidad. Su «sí» en la Anunciación fue libre, inteligente y obediente, y abrió el camino a la salvación. María es líder porque escucha, acoge y propone con humildad, sin imponerse. Su maternidad, tanto biológica como espiritual, nos enseña que el verdadero liderazgo se vive en el servicio y la comunión. Ella es Madre de la Iglesia y de toda la humanidad, puente de paz entre culturas y generaciones.
Inspirada en este ejemplo, la Red Internacional de Mujeres Líderes Católicas reúne a mujeres de diversos países, culturas y profesiones: políticas, docentes, teólogas, periodistas, médicas, líderes religiosas, filósofas, entre muchas otras. Nuestra misión es capacitar, articular y acompañar a mujeres líderes para que impulsen la transformación de la sociedad a la luz del Evangelio y la doctrina social de la Iglesia.
La Red nació en plena pandemia como un faro en la oscuridad, respondiendo al llamado de San Juan Pablo II a promover un nuevo feminismo. Un feminismo mariano que no imita la masculinidad ni busca la confrontación, sino que valora la dignidad y la singularidad de las mujeres: su capacidad de resiliencia, cuidado, ternura y esperanza.
Creemos que este liderazgo femenino debe colaborar con el liderazgo masculino, caminando juntos en sinodalidad para construir el Reino de Dios con justicia, paz y reconciliación.
María también nos muestra la centralidad de la maternidad, entendida no solo como un don biológico, sino también como un don espiritual y social.
La Virgen María es MADRE. María acogió en su seno la salvación del mundo. Desde esta maternidad universal, la Red acompaña a todas las mujeres: a aquellas que sufren persecución, violencia, pobreza, discriminación o abandono, y también a aquellas que buscan conciliar la vida laboral y familiar.
La llegada del posmodernismo y el poshumanismo ha planteado serios desafíos a la maternidad.
Nos enfrentamos a una crisis del DESEO de ser madres.
Muchas mujeres sienten gran ansiedad ante la idea de tener hijos y se ven abrumadas por el miedo a perder su identidad; miedo al futuro; miedo a la soledad maternal.
¿Quién mejor entonces que la Virgen María, Virgen Madre de Guadalupe, que le dijo a Juan Diego: “No estoy aquí, yo que soy tu madre… no dejes que tu rostro te perturbe… no tengas miedo…”
La Virgen María es la MADRE de toda la humanidad, por eso María es el camino de paz entre culturas y entre todos los continentes.
María se convierte así en un puente para el diálogo.
Por eso, siguiendo su ejemplo, nuestra Red está abierta a que se unan a nosotros.
Por este motivo, la Red de Mujeres Líderes Católicas encuentra en María no solo un modelo para la vida personal, sino también una referencia comunitaria y eclesial para vivir la sinodalidad como una forma de escucha y oración compartidas.
En un mundo herido por las ideologías y la polarización, nuestra propuesta es un liderazgo mariano y sinodal que escucha, acompaña y abre caminos de esperanza. Una esperanza mariana: dinámica, activa y fuerte.
Solo así es posible vivir la alegría del Evangelio incluso en las tormentas más oscuras de la vida, porque María siempre se asegurará de que nunca nos falte vino, como en las bodas de Caná.
Porque la esperanza tiene rostro de mujer. Y la esperanza tiene rostro de María.
Muchas gracias.
bottom of page
