- Sofia Bergoglio
- 12 dic 2025
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En la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, la Red Internacional de Mujeres Líderes Católicas eleva su gratitud y su oración a la Virgen Madre, patrona de las Américas y signo luminoso del amor de Dios hacia su pueblo. María de Guadalupe se nos revela como Madre cercana, tierna y fuerte, que consuela a los que sufren, anima a quienes se sienten cansadas y abre caminos de reconciliación en un mundo herido. Su presencia amorosa nos recuerda que la maternidad —biológica, espiritual y social— es un don universal que sostiene la vida y ofrece esperanza allí donde parece agotarse. En su figura encontramos un modelo de feminidad que no se impone, sino que inspira; que no domina, sino que acompaña; que no teme la vulnerabilidad, porque sabe que de allí brota la verdadera fortaleza.
Para las mujeres de nuestra Red, María de Guadalupe es también fuente de liderazgo, ejemplo de escucha contemplativa, de creatividad ante la adversidad y de una profunda capacidad de generar comunión. Al mirarla, aprendemos que el liderazgo femenino mariano es un liderazgo que sirve, que acoge y que construye puentes entre culturas, generaciones y realidades diversas. En este Año del Jubileo de la Esperanza, renovamos nuestro compromiso de caminar de la mano de María, llevando su ternura profética y su alegría a todas las mujeres del mundo, especialmente a aquellas que viven en soledad, violencia o incertidumbre. Que la Virgen de Guadalupe siga siendo para nosotras camino de paz, de encuentro y de esperanza activa, porque la esperanza tiene rostro de mujer, y en Guadalupe, tiene rostro de Madre.




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